Jose and Yolanda Esquiliano-Diaz

Son's Name:

J. David Esquiliano-Diaz

Best thing about your son's vocation:

No nos cansamos de darle gracias Dios, por haber elegido a nuestro hijo en este camino que ha iniciado y por ser un hijo generoso y agradecido con Cristo al darle una respuesta afirmativa al llamado del Señor.

Es una dicha muy grande mirar que David cumple como buen cristiano. Desde pequeño vivió muy apegado a la Iglesia y a sus preceptos. A los cinco años ingresó a la Infancia y Adolescencia Misionera, a los once años fue catequista, a los quince años misionó en comunidades y hacía mucha oración por las vocaciones.

Pedimos a Dios lo cuide, proteja, bendiga y le de mucha fortaleza para que tomado de la mano de Nuestra Madre la Virgen María, logre ser un sacerdote que ame a Dios por sobre todas las cosas y sirva a nuestros hermanos llevándoles el mensaje de Cristo y los sacramentos que son los medios que necesitamos para gozar de la vida eterna.

Your experience with your son's vocation:

Cuando Dios nos mandó a David a la casa nos lo prestó para criarlo y educarlo en la fe. Gracias a Dios y a la Santísima Virgen, por habernos guiado en la educación de nuestro hijo y sobre todo en confiarnos a David que desde muy pequeño nos enseñó que era inteligente, ya que buscaba la manera idónea para llevarlo a la Iglesia.

Con David hemos adquirido muchas experiencias, pues lo vimos crecer con una gran fidelidad y amor a Dios, con una confianza muy grande en el poder de la oración, porque lo que pedíamos con fe era escuchado por nuestro Padre Dios.

Por la manera de conducirse por la vida, nos ha demostrado su perseverancia en la fe, en el servicio de su preparación, en ser buen hijo, en hacer las cosas bien, que todo lo que se propone lo termina con éxito gracias a Dios y Nuestra Madre la Virgen María.

Desde muy pequeño era muy serio, responsable, honesto, servicial, que los hermanos de la parroquia a la que asistíamos, veían que a pesar de su corta edad tenía un don muy especial y creían que tenía vocación a la vida religiosa, por lo que ahora creemos que no se equivocaron. Como papás no nos sentimos dignos de este regalo tan grande que Dios nos dio, pues tuvimos en casa un hijo fiel a Cristo, abierto a toda su doctrina, nos ha enseñado a ser fuertes en nuestras horas de debilidad, a sentirnos orgullosos de ser católicos, agradecidos con todo lo que tenemos, además comprometidos con nuestro creador y a vivir en comunión con Jesús que dio la vida por nosotros.

Conscientes y seguros que el Señor nos dio la vida y una misión aquí en la tierra, para poder cumplirle, pedimos a Dios que lo ilumine, para que logre su salvación y la de muchos hermanos nuestros que no lo conocen o no cumplen con su deber de cristiano.

Sabemos que el trabajo es duro y fatigoso, pero confiamos que con nuestra oración Dios ayudará a nuestro hijo a continuar la construcción de un mundo lleno de paz y amor a Él y que todos nosotros los que hemos sido bautizados y confirmados en la fe y ayudados con el alimento espiritual que Cristo nos dejó en la Eucaristía y perdonados por nuestros pecados algún día nos encontremos compartiendo de la vida que Dios nos tiene preparados con Él en el cielo.

Dios bendiga a todas las personas que de alguna manera apoyan a David para conocer mejor a nuestro Padre y sea un fiel servidor aquí en la tierra.